Los esfuerzos por combatir la piratería sin importar de donde vengan, ya sean autoridades o la industria privada, se han quedado cortos frente a un delito que no distingue marcas, pues 8 de cada 10 habitantes consume imitaciones ya que no lo consideran grave.
En el mercado de Tepito aseguraron: 3.3 millones de productos falsos entre películas, aparatos de audio y vídeo, prendas de vestir, calzado bolsas y piezas de perfumería.
La UNESCO señala que la piratería incluye desde reproducir hasta distribuir copias ilegales de productos que estén protegidos por el derecho de propiedad intelectual. En México, estos delitos son perseguidos de oficio desde 2010, gracias a la modificación al Código Penal Federal y a la Ley de la Propiedad y la Industria.
El gobierno y las empresas mexicanas tiene un enemigo que les genera una perdida de 43 000 millones de pesos al año. Y se han unido para combatirlo.
Los puntos de la estrategia son:
- Acciones que permiten tener un rastreo de lo que se destruye de producto pirata.
- Existe una linea de de coordinación con la sociedad civil, organizada, empresas, cámaras comerciales y asosiaciones.
- Se lanzó el primer anuncio de conscientisación respecto a la gravedad de la pirateria.
- Se dio a conocer una encuesta con metodología perfectamente elaborada con el propósito de identificar las prácticas de consumo de piratería en México.
En 2019, se realizó una más de las encuestas sobre hábitos de consumo de piratería. Como resultado de ese estudio, se pueden consultar dos documentos: en uno, se hace mención a los resultados cualitativos, y en el otro, se divulgan los resultados de tipo cuantitativo. Ambos documentos son altamente ilustrativos para conocer las costumbres y consecuencias del consumo de productos pirata en México.
Las consecuencias de esta práctica no solamente afectan a la economía, sino a la propiedad intelectual y a la generación de los impuestos que sirven para sustentar el desarrollo del país.